Desde hace tiempo, el pequeño es víctima de burlas por parte de sus compañeros. Sin embargo, fue hace unos días cuando todo se volvió insostenible. Entre lágrimas, el niño le dijo algo que le rompió el alma: ya no quiere ir a la escuela.
“Todo explotó cuando mi hijo me dijo, llorando, que ya no quiere ir más. Los padres y maestros tienen que enseñar a los chicos a tener empatía y no maltratar a sus compañeros”, relató.
El niño nació con mielomeningocele y, desde sus…
Leer la nota completa: Aquí
Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
