Luciano Spalletti, acostumbrado a las divisiones inferiores como futbolista o a lugares en segunda fila como entrenador, ha tenido que esperar a tener 64 años para poner por fin su nombre en lo más alto, haciendo campeón de Italia a un Nápoles que se ha paseado en esta Serie A.
“Nunca he viajado en primera clase, siempre en auto-stop”, decía recientemente el técnico toscano de cráneo afeitado al recordar su vida en el fútbol, la que ha tenido como jugador y las tres décadas luego en los banquillos.
“Se han reído de mí porque me ponía botas de fútbol para ir al banquillo. Pero no he olvidado cuánto sufrí para tener esas botas cuando no tenía dinero”, añadió este adepto de la ropa deportiva, incluidas las prestigiosas noches de Liga de Campeones.
Ganar un ‘Scudetto’ “te compensa todos esos sacrificios”,…
Leer la nota completa: Aquí
Fuente: Versus – versus.lanacion.com.py
