“Desde el kilómetro 56 empieza el suplicio. No es una ruta, es un campo de baches. Uno ya no sabe si manejar o hacer equilibrio para no romper la rueda del auto. Cada día que paso por ahí siento que estoy jugando con mi suerte”, relató Javier González, poblador de Tobatí.
Mencionó que es usuario frecuente del tramo. “Cada tanto, algún conocido me cuenta que reventó la rueda o se le descompuso algo en el tren delantero. Al final, es como si trabajar fuera solo para pagar los…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
