La beba había sido encontrada por su abuelo, quien casualmente fue hasta una letrina alternativa de la vivienda, ubicada a unos 80 metros de la casa. Al llegar al lugar, escuchó el llanto de la criatura y, tras buscar de dónde provenía, se encontró que el llanto venía de una letrina llena de heces humanas.
Tras destapar el pozo, se encontró a una beba totalmente embarrada de heces y con gusanos corriendo por todo el cuerpo.
La fiscal Norma Salinas rápidamente inició una…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
