El Burnley se defendió con todo durante los noventa minutos, mientras que el Liverpool disparó en 27 ocasiones. A pesar de los intentos, el partido no se definió sino hasta el minuto final, cuando el recién ingresado Hannibal Mejbri cometió una mano dentro del área al intentar bloquear un centro de Jeremie Frimpong, dándole a Salah la oportunidad de asegurar la victoria.
La victoria, sin embargo, dejó un sabor agridulce para el Liverpool debido a las lesiones de Milos Kerkez y Alexis…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
