Antes de los espaghetis al dente primero prefirió las curvas cerradas… Paulo Barilla encarna un destino singular que lo llevó de los circuitos de la Fórmula 1 a la vicepresidencia del gigante italiano de la pastas que lleva su apellido.
Su sueño era “ganar en F1”. A los 64 años, el hijo menor de la dinastía Barilla recuerda este fin de semana sus aspiraciones de infancia en el legendario circuito italiano de Monza, a pocos kilómetros de Milán.
“Este circuito es el lugar que siempre…
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Fuente: Versus – versus.lanacion.com.py
