En su reflexión dominical, el obispo cuestionó la normalización de la violencia y la indiferencia que se vive en la sociedad actual. Resaltó que estas prácticas se observan a diario y terminan siendo aceptadas como algo habitual.
Hizo referencia a las bienaventuranzas y recordó que Jesús declara felices a quienes trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. En ese sentido, señaló que el mensaje cristiano plantea un desafío claro frente a la violencia que hoy padece la…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
