En su homilía dominical en Caacupé, el obispo recordó que Cristo resucitado “es el lugar del encuentro universal entre Dios y los hombres” y que su humanidad constituye el verdadero templo donde Dios se revela. “Los verdaderos adoradores de Dios no son los custodios del poder o del saber religioso, sino quienes lo adoran en espíritu y en verdad”, subrayó, marcando distancia de una religiosidad basada solo en las formas externas o en la rutina.
Pidió a los fieles a construir…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
