Después de una semana en Cancún junto a su familia, Marilina empieza a despedirse y a reflexionar sobre lo que significa para ella llegar a un lugar con el que soñaba, pero le parecía inalcanzable.
“¡Muchas emociones! Uno estando en estos lugares se da cuenta de tantas cosas. Moo pio aimo’ata alguna vez ajutaha Cancúnpe. Me siento tan feliz, me siento bendecida y agradecida a Dios”, he’i.
“Sentía que nos hacía falta esto. A veces se nos va la vida trabajando. Hace años que no nos…
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Fuente: Diario Popular – popular.com.py
