El equipo encabezado por Takefumi Kilkusi de la Universidad de Azabu (Japón) inició su estudio al descubrir el comportamiento de una de sus perras caniches al amamantar a su camada, cuando los ojos se llenaban de lágrimas, aunque no le caían por la cara como pasa con las personas.
“Descubrimos que los perros derraman lágrimas asociadas a emociones positivas” y que la oxitocina, conocida como al hormona materna o del amor, es el posible mecanismo subyacente”,…




