A esta altura, ya ni siquiera puede compartir una sala de internación con otros pacientes, porque el olor nauseabundo que emana se apodera del ambiente y genera incomodidad. Es doloroso constatar hasta qué punto puede ser reducida la dignidad de una persona sin que nadie se haga cargo.
El caso de este paciente pinta de cuerpo entero cómo se trata a los más vulnerables en este país. Es increíble que, existiendo tantas leyes, instituciones y recursos destinados a la salud y a la…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
