Paraguay ganó su primer amistoso del 2026 previo a la Copa del Mundo y se sostuvo en un Julio Enciso inspiradísimo, que se cargó el equipo al hombro en los momentos más complicados.
El hombre del Estrasburgo fue una vez más el jugador diferencial de Paraguay y rescató al equipo en los peores momentos. Se ofreció como descarga permanente, retrocedió a pedir cuando no le llegaron pelotas y también hizo jugar principalmente a los extremos.
Fue imparable cuando recibió pelota limpia,…
Leer la nota completa: Aquí
Fuente: Versus – versus.lanacion.com.py
