Entre 20 y 30 familias de aborígenes permanecen en el parque Alejo García de Ciudad del Este, sobreviviendo en precarias carpas, sin acceso a agua potable ni sanitarios. Subsisten mediante donaciones y limosnas.
En el lugar se puede ver a una gran cantidad de niños y adolescentes que, además de exponerse a la lluvia y al calor, permanecen deambulando en el parque e incluso cruzando las peligrosas avenidas adyacentes para pedir dinero a los automovilistas.
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
