Con un discurso frontal y sin rodeos, monseñor Ricardo Valenzuela utilizó este domingo el espacio de la misa en Caacupé para desnudar la actitud indiferente y pasiva que, según él, se ha instalado en las autoridades nacionales y también en gran parte de la sociedad.
Valenzuela partió de la conocida parábola del buen samaritano para interpelar directamente a quienes se limitan a hablar de solidaridad pero no la practican.
“Hay que ser prójimo con hechos, no solo con palabras. No…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
