Las horas pasaron y los pronósticos se confirmaron. La marcada bajante del río, donde aún no influyeron las últimas lluvias, no colaboró a que piquen los peces. Pero siempre esta situación es muy apropiada para compartir bromas y anécdotas, que nunca faltan, y también detenerse a observar lo que pasa alrededor.
En este sentido, y aplicando aquello de “mal de muchos consuelo de tontos”, era claro que los demás pescadores de la zona, tanto en embarcaciones como desde la orilla,…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
