El expelotero Anibal Arguello, quien avei es delivery, omombe’ u la oikóva hese mientras iba a entregar un pedido, y es que cuando vio una sombra para estacionarse, frente a una vivienda le dio vergüenza porque el dueño de casa ndaje estaba mirando desde su portón, y estuvo sin mirarle la cara un buen tiempo. “Hay cosas que si yo cuento no me van a creer. Vine a entregar un pedido en una casa y este era el único lugar que tenía sombra, entonces quería quedarme acá para esperar a la…
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Fuente: Diario Popular – popular.com.py
