Algunos la temen, otros la adoran y todos coinciden en describirla como una superficie “traicionera”: la hierba, protagonista desde este lunes y por dos semanas en Wimbledon, invita a los tenistas a reinventarse, modificando sus desplazamientos y su táctica.
Especialidad británica, las canchas de césped son raras en el resto del mundo Europa y los especialistas se encuentran desamparados una vez pasadas las cinco semanas anuales de torneos en hierba.
“Pocos países tienen torneos en…
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Fuente: Versus – versus.lanacion.com.py
