La tensión había alcanzado uno de sus puntos más altos durante el primer trimestre de este año. En ese periodo, la deuda acumulada con el sector constructor se ubicaba entre US$ 220 millones y US$ 240 millones, cifra que se sumaba a compromisos pendientes en concepto de intereses de ejercicios anteriores de unos US$ 110 millones. Como resultado, varias obras redujeron su ritmo de ejecución, algunas empresas enfrentaron dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras y se…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
