Las consecuencias son dramáticas: aislamiento total, pérdidas económicas, interrupción de clases y hasta imposibilidad de llegar a centros asistenciales. A esto se suma el estado crítico de los tramos que unen Caacupé y Piribebuy, donde comunidades rurales como Ytaybú Guazú, Santa María, Yhakarohysã, Cañada, Cordillerita, Ykuá Porã y otras enfrentan condiciones viales de absoluto deterioro.
“Vivimos en pleno siglo XXI, pero seguimos sin caminos. Cada lluvia nos encierra….
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
