Cerro Porteño clasificó con suficiencia a la fase de grupos de la Copa Libertadores, pero como nota negativa volvió a quedar la enemistad que existe entre Cecilio Domínguez y los penales.
El “10” del pueblo quiso reconciliarse con su gente, pidió de vuelta ejecutar un penal en la Nueva Olla y otra vez le atajaron, tal como ocurrió hace una semana en Perú, contra el mismo Carlos Cáceda, arquero del Melgar.
La confianza de Domínguez y los números no benefician a este Cerro…
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Fuente: Versus – versus.lanacion.com.py
