
La presencia de animales sin supervisión en la vía pública representa un desafío multidimensional que trasciende el bienestar animal para convertirse en un factor de riesgo directo para la salud colectiva.
La exposición a enfermedades zoonóticas, como la rabia, la leishmaniasis y diversas parasitosis, sumada a la posibilidad de accidentes por mordeduras y el impacto en la higiene ambiental, exige una respuesta ciudadana informada, organizada y responsable.
Para mitigar estos peligros, expertos en salud pública y bienestar animal instan a la comunidad a adoptar prácticas que garanticen una convivencia segura, centrada en la prevención y el control sanitario.
Bienestar animal como eje de calidad y eficiencia
La colaboración vecinal es fundamental, pero debe realizarse bajo protocolos claros para evitar consecuencias contraproducentes:
- Alimentación e hidratación higiénica: Si se decide proveer alimento o agua a animales comunitarios, es imperativo utilizar recipientes limpios…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py


