ÑACUNDAY – Alto Paraná. Lo que debía ser una fiesta del fútbol terminó en un verdadero escándalo a los golpes durante la finalísima de la Liga Ñacundayense de Fútbol. El partido entre el Club Irala y Guaraní de Itavera se descontroló cuando el árbitro anuló un gol por posición adelantada, y ahí se armó la guerra.
El Club Guaraní iba ganando 1 a 0, y los de Irala no podían creer la decisión del juez. Jugadores, cuerpo técnico y hasta hinchas entraron a la cancha a reclamar…
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Fuente: Diario Popular – popular.com.py
