
El fallecido obispo Óscar Páez advertía ya en 1993 sobre los aspectos negativos de las campañas electorales, marcadas por ataques personales, mentiras y difamaciones. Señalaba que estas prácticas se evidenciaban con mayor fuerza durante las disputas internas de los partidos políticos, deteriorando la calidad del debate democrático.
Asimismo, condenaba la compra y venta de votos, así como el aprovechamiento de la necesidad y la ignorancia de las personas para obtener beneficios electorales. Consideraba que estas acciones atentaban contra la honestidad y la dignidad humana.
La política como servicio al bien común
Monseñor Páez definía a la política como una actividad noble y necesaria, orientada al logro del bien común. Sostenía que ningún ciudadano podía permanecer indiferente ante las responsabilidades que implica la construcción de una sociedad más justa.
Para el religioso, participar en política no era solamente un derecho, sino también una obligación…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py




