
El dato central no es solo el tamaño de la cartera, sino su grado de utilización. En una economía que requiere ampliar infraestructura, fortalecer servicios básicos y sostener programas de acceso a vivienda, la existencia de recursos externos contratados pero pendientes de giro refleja una brecha entre disponibilidad financiera y capacidad de ejecución.
Esa brecha puede responder a cronogramas de obra, procesos administrativos, licitaciones, condiciones previas o demoras operativas. Desde una mirada económica, el costo de oportunidad es evidente: los recursos están comprometidos, pero su impacto en actividad, empleo y bienestar queda postergado.
La mayor concentración se observa en el Eximbank, con US$ 200 millones destinados al programa “Che Róga Porã”, ejecutado por la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD). El préstamo representa el 33,2% del financiamiento externo total y registra desembolsos por US$ 40 millones, equivalentes al 20%.
La magnitud del programa lo…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py




