
Las familias sobreviven en precarias carpas, expuestas al intenso frío, las continuas lluvias y otras inclemencias del tiempo. Los afectados solicitan la intervención urgente de la Gobernación de Caaguazú y del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) para ser reubicados en un lugar seguro.
El líder de la comunidad, Silvio Duarte, explicó que son oriundos de la zona de Parque Guayakí y que fueron expulsados de su comunidad por otros líderes indígenas que no querían que este grupo permaneciera en el lugar. Desde entonces, aseguró que quedaron prácticamente abandonados y dependen de la solidaridad de vecinos y ciudadanos para conseguir alimentos y otros elementos básicos para subsistir.
Las familias viven en improvisadas carpas, donde diariamente deben soportar las bajas temperaturas sin contar con condiciones mínimas de seguridad ni de salubridad. Además, señalaron que permanecer al costado de la ruta representa un riesgo permanente, especialmente para los niños.
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py




