El vapeo suele comenzar como un gesto de curiosidad impulsado por dispositivos de estética cuidada y aerosoles de sabor dulce. Esa puerta de entrada, aparentemente amable, se sostiene en la idea de que vapear sería una alternativa “limpia” y de “daño reducido”.
Sin embargo, la experiencia clínica describe un cuadro menos visible y más progresivo, en el que el impacto no siempre se anuncia con un síntoma fuerte al inicio. Lo que parece inofensivo en los primeros usos puede…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
