María espera hace ocho meses un anticoagulante para el corazón que el Instituto de Previsión Social (IPS) no entrega. A su vez, compra el medicamento de su bolsillo en la farmacia: con un gasto de G. 2 millones, esto es casi un salario mínimo entero. Ella viene aportando religiosamente hace 15 años al sistema.
Su historia no es única, se repite en cada uno de los aportantes de IPS. Todo esto se suma a los datos obtenidos en marzo de 2026, según los cuales el IPS reconocía 154…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
