Como cada Viernes Santo, un grupo de personas madrugó para cumplir con la antigua tradición de bañarse antes de que salga el sol, buscando la purificación del cuerpo y del alma. La cita fue en la playa de Remanso, donde varios fieles llegaron para sumergirse en las aguas del río Paraguay.
Según la tradición de los católicos, bañarse de madrugada en un curso de agua en Viernes Santo es símbolo de renovación y bendición. La creencia popular señala que hacerlo antes del amanecer…
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Fuente: Diario Popular – popular.com.py
