En el Barrio San Jorge se puso fin a un problema que llevaba más de un año generando temor entre los vecinos. Dos grandes sumideros representaban un peligro constante para la ciudadanía, pero finalmente fueron reparados gracias a la gestión de Richard Reichardt y al aporte del sector privado.
Hace algunas semanas se había asumido el compromiso de solucionar esta situación, y hoy la promesa ya es una realidad. Lo más destacable es que la obra se concretó sin utilizar recursos del…
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Fuente: Diario Popular – popular.com.py
