Buenaventura González, una de las afectadas, compartió su preocupación y el temor constante que viven cada vez que llueve: “Nos sentimos muy vulnerables. Cada tormenta nos pone en alerta porque el agua sube muy rápido y llega hasta nuestros hogares. No es solo perder algunas cosas materiales, es ver cómo nuestros hijos y familiares corren riesgo, y eso nos angustia mucho. Vivir así nos llena de incertidumbre, porque no sabemos si la próxima lluvia será peor y qué daños dejará…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
