Desde que el sueco Oskar Eriksson acusó a su rival canadiense Mark Kennedy de hacer trampas en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, el mundo del curling, a menudo comedido y regido por un código de honor, está en plena ebullición.
Tres días después del altercado con Eriksson, Kennedy no ha pasado página: “El espíritu del curling ha muerto”, sentenció el lunes este campeón olímpico en Vancouver 2010 y bronce en los Juegos de Pekín 2022.
“Es difícil para mí…
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Fuente: Versus – versus.lanacion.com.py
