Los automovilistas se ven obligados a reducir drásticamente la velocidad para evitar daños en sus vehículos o a realizar maniobras peligrosas para esquivar los profundos cráteres abiertos en el asfalto.
La situación representa un riesgo constante de accidentes, especialmente durante la noche, cuando la visibilidad es reducida; o en días de lluvia, cuando los baches se llenan de agua y se transforman en trampas invisibles.
“Ya no sabemos cómo manejar en este tramo; uno se pasa de lado a…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
