De no creer, pero es ciertoite. Un hombre perdió parte de su mano a machetazos y quedó con múltiples heridas que por poco lo mandaron al más allá. Pero lo que más llamó la atención del caso es el “castigo” que recibieron los atacantes: Solo ir a un cursito de autoayuda.
La víctima, Cristhian David Otazú, quedó sin un dedo y con varios cortes por todo el cuerpo tras el brutal ataque ocurrido en marzo del año pasado, en el barrio Rincón de Ñemby. Los autores fueron los primos…
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Fuente: Diario Popular – popular.com.py
