Desde que se implementó el mata-mata, en la Copa Libertadores (1989), Cerro Porteño nunca pudo cambiar, en esa instancia, una derrota inicial, de local, por un triunfo de visitante, en la vuelta y alcanzar la clasificación.
Tras la caída frente a Estudiantes (0-1), en La Nueva Olla, la semana pasada, en la ida de la fase de octavos de final, el cuadro cerrista está obligado a lograr, por primera vez, una épica remontada jugando en tierra extranjera, en el torneo más prestigioso del…
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Fuente: Versus – versus.lanacion.com.py
