El 31 de julio del 2002, Olimpia conquistaba su tercera Copa Libertadores y justo en el año de su centenario, agrandando aún más su número de victorias internacionales y reafirmándose como el único club paraguayo en hacerlo.
Además, como un “guiño” del destino, el calendario le tenía preparado un enfrentamiento ante su archirrival, Cerro Porteño, apenas unos días después, el 4 de agosto del 2002, por el torneo local.
La previa fue una locura, hasta que llegó el momento de saltar…
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Fuente: Versus – versus.lanacion.com.py
