Ya no hubo opción para el equipo de Simone Inzaghi. Hizo sus deberes contra Cesc Fábregas y compañía. Su victoria fue irrebatible, agrandada después en el minuto 50 con el 0-2 del argentino Joaquín Correa. Pero su rival directo, el líder, el equipo que dependía de sí mismo, no permitió más, también vencedor contra el Cagliari, más aún cuando Lukaku lo sentenció todo. El Inter sólo venció tres de los últimos seis choques. Falló demasiado.
El plan inicial era la presión. El…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
