Diego Garay, dueño de la casa afectada, relató con impotencia que la inseguridad en su barrio es constante.
Expresó que los delincuentes ya no temen actuar, incluso en zonas donde los vecinos intentan organizarse para mejorar la iluminación. “La primera noche que pusimos focos, los malvivientes ya se robaron las luces”, lamentó.
Ni el Divino Niño Jesús se salva de la inseguridad
El último hecho ocurrió ayer, cuando una persona forzó la puerta de su casa, ingresó a su…
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Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
