En un laboratorio del Extremo Oriente ruso, un grupo de científicos realiza una necropsia a los restos de Yana, una cría de mamut de 130.000 años de antigüedad, hallados el año pasado en perfecto estado de conservación.
Esta necropsia “nos da la oportunidad de estudiar el pasado de nuestro planeta”, dice entusiasmado Artemi Goncharov, jefe del laboratorio de genómica funcional y proteómica de microorganismos del Instituto de Medicina Experimental de San Petersburgo.
Leer la nota completa: Aquí
Fuente: Abc Color – www.abc.com.py
